Está siendo un año difícil para muchas personas, la realidad del paro se ha colado en los hogares españoles y los que no lo viven lo sienten como una sombra cercana, así que la inquietud de estos meses de estío es la de “que no falte el trabajo”.
Ya no preocupa tanto que lleguen las vacaciones, lo que nos preocupa es poder superarmes a mes la cuenta de resultados.
Afortunadamente, el turismo sigue viniendo a España, aunque las cifras hablan de un descenso del 10-11% en
el número de turistas extranjeros quenos visitan, principalmente ingleses y alemanes. También los españoles viajan
menos, lo que sumado al descenso de viajeros en el transporte urbano ofrece perspectivas poco halagüeñas
para los operadores. De hecho, el transporte escolar tiene hoy en día una enorme importancia para la continuidad de muchas empresas y su licitación en algunas comunidades ha supuesto y supone el principal problema de las empresas.
No es de extrañar que los operadores de transporte de viajeros, con unos resultados no tan boyantes como en
otros años, hayan limitado con creces sus pretensiones de renovación. En este contexto difícil los fabricantes de
autocares nos informan de sus expedientes de regulación de empleo. Para paliar la situación de la industria automovilística el gobierno español ofrece ayudas específicas para este y otros sectores y con las que pretende incentivar
de nuevo las compras, aunque las ayudas siempre vienen con un”pero” que entorpece y dificulta su
aplicación, salvo para aquellos cuyas cuentas ya están sobradamente saneadas.
Me refiero al hecho de que para renovar un autocar haya que achatarrar uno con más de diez años, obviando el valor residual que aún tiene. Los transportistas se quejan de que la ayuda equivaldría al propio
valor del vehículo desechado, y en estos momentos todas las empresas utilizan vehículos hasta los 16 años,
como así autoriza la normativa de transporte escolar.
En estos días también es cierto que la industria del sector realiza más acciones de marketing de las habituales:
ajustan sus precios, son más agresivas en sus campañas de promoción… y los empresarios pueden obtener una
importante reducción en sus costes de telefonía, combustibles, mantenimiento,
aunque no en personal. El tema parece intocable y a fecha de hoy el gobierno ha parado las negociaciones
con la patronal calificando a su presidente de irresponsable, aunque creo que en estos momentos la irresponsabilidad es de todos.
Pero en este número, además de hablarles de las ayudas a las que pueden optar, también les hablamos de
novedades de productos que acaban de lanzarse recientemente al mercado y que seguro les interesarán.
Quizás este año sea recordado como el peor de los últimos quince para la economía española, pero es mi opinión
que en los negocios el triunfo se asienta sobre ideas positivas o al menos constructivas, así que pongamos
a la crisis algunas dosis de creatividad, de empeño, esfuerzo e ilusión.
Y como no, trabajemos en imaginar nuevas fórmulas para sacar rendimiento a nuestros negocios.
Aprovechen y disfruten también de sus vacaciones de verano. “El descanso de vez en cuando, también es necesario”.
mayterodriguez@carrilbus.com